domingo, 23 de noviembre de 2014

● Sierra Nevada - Subida al Picacho Alto y Corazón de la Sandía (Alayos de Dílar)

Impresionante panorámica de la cuerda de los Alayos de Dílar

18 de Octubre de 2014
Sin duda la crestería más completa y bonita que se puede realizar por la media montaña de Sierra Nevada. Espectaculares las vistas y la trepada final al Corazón de la Sandía con un trayecto de subida por un vistoso sendero que culmina en el Picacho Alto. La bajada por el Barranco de Rambla Seca hasta el Río Dílar es una auténtica gozada sobre todo en la parte final, encajonado por las paredes de la garganta. ¡¡¡Lujazo de ruta!!!

Perfil 3-D de la ruta

Dificultad técnica: media alta, y si se opta por subir al Corazón de la Sandía la dificultad se transforma en alta por la trepada a su cima que es complicada. En invierno esta zona puede estar nevada o helada pasando entonces la dificultad de toda la ruta a alta.
Dificultad física: media alta, debido a que la ruta es larga y muy exigente pasando factura a nivel físico.
Tiempo total: 7 h. 23 min. Distancia total: 15,83 kms. Ruta circular.
Desnivel mín.: 924 m. Desnivel máx.: 1.885 m. Desnivel acum.: 1.192 m.
Participantes: Juan López (Obi "Juan" Kenobi) y Rafael Blasco (Karakorum del Sur).
Cimas: Picacho Alto (1.776 m.) y Corazón de la Sandía (1.885 m.).
Ubicación: los Alayos de Dílar están situados en la zona más occidental de Sierra Nevada donde descienden las últimas elevaciones de la sierra hasta prácticamente desaparecer en la Sierra del Manar y las lomas de Padul, muy cercanas ya a la capital granadina.
Paisajes: durante la subida no perdemos de vista la cercana Sierra del Manar con su Silleta (1.520 m.) destacando sobre el resto. Al llegar a la cuerda tenemos un mirador privilegiado a Sierra Nevada con todas sus altas cimas nevadas, la prominencia espectacular del Trevenque y la propia cuerda que vamos a realizar con la mole del Corazón de la Sandía en la lejanía y, más al fondo, el Pico de los Castillejos (1.978 m.) máxima cota de los Alayos.
Accesos: Desde Málaga se tarda 1 h. 45 min. hasta el inicio de la ruta. Cogemos la A-7 del Mediterráneo dirección Almería que, a la altura de Motril, se transforma en la A-44 ya en dirección Granada que ya no dejaremos hasta el desvío hacia Otura. Atravesamos este pueblo y seguimos dirección Dílar, que también atravesaremos pasando junto al ayuntamiento, y entonces buscaremos el Camino de la Fábrica, Aula de Naturaleza Ermita Vieja o Área Recreativa del Río Dilar donde existe un amplio parking para aparcar.
GPS: Ruta subida a Wikiloc. PULSA AQUÍ PARA DESCARGARTE EL TRACK DE LA RUTA.
Mapas: Cartografía del IGN, Se encuentra dividido entre 2 mapas:  MTN50 Histórico nº 1026 (Granada Sur) año 2008, escala 1:50.000 y MTN50 Histórico nº 1027 (Güéjar Sierra) año 2006, escala 1:50.000.

Perfil de la ruta

Cruzamos el Río Dílar por un pequeño puente y aparcamos en el amplio parking acondicionado para la multitud de visitantes que recibe este recóndito pero extraordinario entorno natural, punto de inicio de decenas de senderos para realizar a pie o en MTB, así como para acceder al Área Recreativa del Río Dílar, el Áula de Naturaleza Ermita Vieja o la Casa Forestal.

Parking de lujo junto al Río Dilar

En seguida cogimos en subida la pista de tierra, para volver a dejarla brevemente para tomar un atajo por un bonito sendero entre pinos que  bordeaba las magníficas instalaciones del Aula de la Naturaleza. Luego retomamos el carril y lo seguimos durante 2,2 kms. más hasta abandonarlo definitivamente para desviarnos por la rambla del Barranco de Poca Leña.

Subiendo por el carril, al fondo la Boca de la Pescá (1.518 m.) en una caída de más de 500 m. hasta el Río Dílar

Al poco rato encontramos el desvío que nos introducía en la amplia rambla seca del Barranco de Poca Leña que recorrimos durante 1,5 kms. hasta toparnos con otro cruce que nos unía, entre pinares, con la senda que nos llevaría a la crestería.


El Canal de la Espartera fue una ambiciosa obra que inició su construcción en 1917 cuando la fábrica de pasta de esparto para papel Ntra. Sra. de las Angustias, para asegurarse el suministro de electricidad aprovechando un salto de agua que había en las inmediaciones de Dilar, asumió el proyecto del canal que recorría más de 7 kms. de longitud y discurría sobre 47 puentes salvando multitud de desniveles por los terrenos del Trevenque, Boca de la Pescá y los Cortijos de Sevilla, Parejo y Rosales hasta caer en picado hasta la Central Eléctrica.

Detalle del salto final del canal hasta la Central Eléctrica que abastecía la fábrica

El sendero que subía hasta la crestería era de un atractivo especial con sugestivas vistas hacia la Sierra del Manar.

 La Sierra del Manar con el manto verde del pinar-sabinar

Y tras la continua subida, salvando más de 700 m. de desnivel positivo, llegamos a la cuerda de los Alayos, un mirador extraordinario a la sierra donde podíamos contemplar todo el camino que aún nos quedaba por recorrer.

El corazón de la Sandía, nuestro destino final, aún aparecía bastante distante y nos daba una idea de la dureza de la ruta

Perfil de los Alayos desde la Fuente del Hervidero. Foto tomada 2 años antes cuando hicimos la subida al Trevenque

Foto de postal en un entorno incomparable

Estábamos ya en torno a los 1.650 m. de altitud y teníamos a nuestra derecha el primer objetivo del día, el Picacho Alto. En ese punto la senda se dividía en 2, una que bajaba por la otra vertiente y faldeaba los Alayos hasta unirse con el Barranco de Rambla Seca, por donde bajaríamos a la vuelta, y el segundo sendero sendero que subía al Picacho Alto y seguía la arista hasta el Corazón de la Sandía y el Pico de los Castillejos.

El Picacho Alto por su vertiente oriental 

Coronamos la cima en poco tiempo y descansamos un poco después de tanta subida sin descanso.

Juan y tras él el inconfundible perfil piramidal del Trevenque

Picacho Alto (1.776 m.)

En la bajada del Picacho Alto, a pesar de que había una senda bien definida, teníamos que tener mucho cuidado ya que el terreno era muy escarpado y se desmoronaba con facilidad e incluso de vez en cuando había que asegurarse con las manos.

Uno de los pasos complicados bajando del Picacho Alto

Esa zona estaba minada de pináculos puntiagudos con curiosas formaciones muy erosionadas y con sedimentos bastante afilados.

Caótico paisaje salpicado de caprichosas formas

Figura que bautizamos como "camello tumbado"

Una vez descendimos del Picacho, el tramo hasta el Corazón de la Sandía se transformó en  un trayecto muy relajante y pintoresco por un terreno bastante más transitable. Pasamos por un collado sin nombre que bien podría haber sido nombrado por el IGN por su prominencia.

Ya nos íbamos acercando a nuestro siguiente objetivo

Nos encontramos un cruce, claramente señalizado, que indicaba la bajada hacia el Barranco de Rambla seca, que era el sendero que tendríamos que coger a la vuelta del Corazón de la Sandía.

La mole del Corazón de la Sandía

Antes de acometer la subida decidimos comer algo ya que estábamos fatigados y el sol pegaba de lleno. Además, la subida era bastante delicada y teníamos que estudiar con tranquilidad el camino que íbamos a seguir. Dejamos las mochilas y los bastones en la base y nos pusimos manos a la obra.

Impresionante canuto por el lado este del Corazón de la Sandía


Como curiosidad, antes de empezar el ascenso observamos desde abajo que en mitad de la subida había un objeto metálico cuadrado que brillaba, del tamaño de una mochila y medio camuflado entre las rocas. Lo que no nos podíamos imaginar fue lo que nos encontramos.

Un Belén navideño con su pesebre y sus figuritas

La subida fue de trepada total y con algunos pasos arriesgados y muy peligrosos. Si no se estaba totalmente seguro o se padecía de vértigo era mejor quedarse abajo, aunque también había que reconocer que las vistas desde la cima eran sencillamente espectaculares.

Reto conseguido

Desde arriba teníamos unas panorámicas en 360º de buena parte de Sierra Nevada y las sierras aledañas. Teníamos en frente, por la cara norte, el Tajo Blanco con una caída que quitaba el sentido. Un lugar realmente mágico para disfrutar del entorno del Parque Nacional.

Corazón de la Sandía (1.885 m.) con el Trevenque (2.083 m.) marcando sus dominios

Al fondo los puntales de Los Gallos (1.907 m.) y en el horizonte el Cerro del Caballo (3.011 m.) el primer tres mil y el más occidental de toda la cuerda

A la izquierda de Juan el Pico de los Castillejos (1.978 m.) y a la derecha Los Gallos

El descenso lo hicimos tomando muchas precauciones y en seguida nos pusimos en marcha para emprender el largo camino de vuelta que teníamos por delante. Llegamos hasta el cruce por el que habíamos pasado a la ida y cogimos la senda que nos tenía que llevar al Barranco de Rambla seca. 


La bajada hasta el Río Dilar resultó de las más cómodas y bonitas que habíamos realizado, por un terreno muy transitable que permitía disfrutar de la espectacularidad del barranco que a veces nos dejaba encajonados entre inmensas paredes verticales.

Espléndida la rambla de bajada


Y como guinda para concluir esa inolvidable jornada llegamos a un puente de madera construido sobre el Río Dilar donde pudimos descansar y refrescarnos antes de llegar al coche.


Finalmente enlazamos con el Camino de la Fábrica y pasamos junto a la Casa de Máquinas de la Central Eléctrica Ntra. Sra. de las Angustias para acabar junto al fabuloso entorno que forma el Área Recreativa del Río Dilar. Una ruta de las que no se olvidan.

Casa de Máquinas de la Central Eléctrica


¡¡¡ Hasta la próxima !!!





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